martes, 27 de septiembre de 2011

No soy Carrie Bradshaw


     Esto no es Nueva York ni yo soy Carrie Bradshaw, muy a mi pesar. Cierto es, que aunque no me cambio por nadie, no estaría mal pasar un día en la piel de Carrie. La familiaridad es porque a esta altura del tiempo es como si fuera una de mis amigas más allegadas. Una de las cosas por las que mataría, sería por pasar unas "horitas" en ese fabuloso vestidor al que no le falta detalle. Manolos, Louboutin, clutch de todos los estilos, faldas de plumas y encajes (cada una por separado), vestidos Dior y todo con lo que se puede tentar a una fashion victim.
     No solo es ropa lo que reluce: es estilo de vida. Los restaurantes más lujosos, las cafeterías más chic y los cócteles más originales (por supuesto: el Cosmopolitan participa fuera de concurso). La noche de New York, que parece que fuera la más tranquila del mundo, se dibuja llena de luces de neón, de taxis amarillos y de gente a la última moda. Lo único que a mí no me acaba de cuadrar es el menú: se pasa mucha hambre. Yo soy una ensalada-adicta, las adoro, pero estas chicas SOLO comen ensalada. ¿Dónde están las proteínas? tan necesarias según la dieta Dunkan.
     Y el tiempo, como cunde el tiempo en las pelis. A mí el mio no me da para todo lo que quiero hacer y ... mira que lo exprimo. El día se va desdibujando, cuando avanza la noche y miro el reloj luminoso a mi derecha para ver como corren los minutos, que digo minutos, las horas, tengo que rendirme al tiempo y dejarlo todo: mañana podré retomar la actividad.



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...